La Geografía ¿un arma para la guerra? Crítica a Yves Lacoste

16:06

Lima, 04 de febrero del 2014.-

El geógrafo marroquí-francés Yves Lacoste fomentó por todo el mundo su idea, según la cual la geografía debe servir principalmente para la guerra. En esta amena nota les explicamos como pensaba Lacoste y por qué su idea encierra cierta ambigüedad.

[Lea también: "El padre olvidado de los geógrafos críticos: Yves Lacoste"]

La geografía ¿un arma para la guerra? Crítica a Yves Lacoste


Fig. 1: Portada del libro de Yves Lacoste.


“Cuídadosamente «separada de las prácticas políticas y militares, así como de las decisiones económicas», la geografía de los profesores no hace sino disimular «la eficacia temible del instrumento de poder constituido por los análisis espaciales»”.[1]

Así opina Nicolás Ortega Cantero, profesor de geografía humana en la Universidad Autónoma de Madrid, con algunas citas tomadas del conocido geógrafo Yves Lacoste, acerca de la “eficacia temible” de la geografía de los estados mayores, radicalmente distinta a la geografía enseñada en las instituciones educativas oficiales por los profesores.


I.                    ¿Quién es Yves Lacoste?

Yves Lacoste nació en el protectorado francés de Marruecos en 1929 (actualmente Marruecos es un país independiente), estudió geografía en la universidad y llegó a convertirse en profesor emérito de la Universidad Paris VIII, donde fundó un instituto de geopolítica, así como la revista Herodote, la cual no estaba interesada en convertirse en una “seria” revista científica, con un comité científico riguroso, donde se discuta de epistemología y ciencia geográfica metódicamente, sino que buscaba la polémica y la deliberación inmediata, pero más que esto, buscaba resaltar el papel opresor que los países poderosos y los grupos económicos fuertes (empresas transnacionales) ejercen en el mundo por medio del conocimiento geográfico.

La revista Herodote se proponía principalmente ocuparse de «las relaciones entre la teoría y la práctica, de las funciones ideológicas y estratégicas del saber geográfico, de la necesidad política de que el saber pensar el espacio no sea ya privilegio de los estados mayores militares o financieros, sino que pueda ser practicado por los militantes y los ciudadanos»

Su libro más conocido es “La geografía: un arma para la guerra”, donde sustenta la hipótesis indicada. A continuación evaluaremos sus ideas.


II.                  Las geografías de Yves Lacoste

Para Yves Lacoste existe mínimamente tres (3) geografías. La geografía de los profesores, la geografía espectáculo, y la geografía de los Estados mayores.

1.       La geografía de los profesores.- Consiste en la presentación de innumerables datos acerca de las regiones.
2.       La geografía espectáculo.- Consiste en mostrarnos los paisajes del mundo e invitarnos al turismo.

Según Lacoste, estas dos geografías cumplen la función de enmascarar la “verdadera” tarea de la geografía: ser un arma estratégica para el obtener y ejercer el poder político y luchar en la guerra.

3.       La geografía de los Estados mayores.- Consiste en utilizar el avanzado análisis espacial para someter a los países débiles -y a la humanidad en general- por medio de la coerción y el saber económico-militar. Quienes la usan son los países poderosos así como las grandes transnacionales.

“La geografía ha sido ante todo un saber político y militar, y todavía lo es”. “(…) Sirve ante todo para hacer la guerra y para organizar los territorios con objeto de controlar mejor a los hombres sobre los que ejerce su autoridad el aparato estatal”.[2]

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Fig. 2: Esquema teórico de Yves Lacoste acerca de las "geografías"

III.                ¿Todos han sido engañados?

Según Lacoste y sus seguidores, el conocimiento geográfico tiene una importancia estratégica monumental, al punto que se habría creado artificialmente una geografía mediocre para ser dictada en las aulas de clase, con el fin de mantener alejados a la sociedad civil en su conjunto de los métodos más avanzados de la geografía. A estos análisis geográficos útiles y avanzados que utilizan las potencias le denominan "geografía de los estados mayores" y están convencidos que todos somos engañados sistemáticamente por manipuladores de la academia para no evolucionar en nuestra metodología geográfica. Leamos sus palabras:

"Y, junto a la «geografía de los estados mayores», tan antigua como indudablemente «útil» y «eficaz», se encuentra esa otra modalidad de «saber geográfico» que, aparecida solamente a finales del siglo pasado, constituye la denominada «geografía de los profesores». Cuídadosamente «separada de las prácticas políticas y militares, así como de las decisiones económicas», la geografía de los profesores no hace sino disimular «la eficacia temible del instrumento de poder constituido por los análisis espaciales»". (Se ha resaltado en negrita la palabra "cuidadosamente" para que se entienda que el desfase entre la geografía de las aulas y la que practican las potencias es supuestamente orquestado por poderes oscuros y malévolos que desean mantenernos en la ignorancia).


IV.                La solución a la geografía: orientarla a la guerra

La solución que brinda Lacoste al problema del discurso enumerativo de la geografía, repleto de recuentos de lugares, listas de nombres, etc.; no es una solución que no deje dudas. Su solución es: la geografía es un arma para la guerra.

Sin embargo, cabe preguntarnos ¿solo es un arma para la guerra? Claro que no, es más que eso. Incluso, no podríamos estar seguros si la geografía es un arma para la guerra, o si acaso lo son más los "sistemas de información geográficos"[3]. Si por geografía se entiende el sistema teórico acerca del comportamiento espacial de los seres vivos, definitivamente es un arma para la guerra, pero también nos es útil para infinidad de otras cosas diversas que no son guerras, como abrir una tienda de refrescos en una calle calurosa y transitada. La inclinación de Lacoste es una entre muchas: el problema en él es que asume su posición como definitiva y de mayor importancia, cuando no lo es.

Imaginemos que Lacoste tuviese razón y que deberíamos desarrollar el conocimiento geográfico para hacer la guerra ¿Quiénes hacen la guerra? Quienes consideran que pueden ganar una disputa por la fuerza y tienen los medios para realizarla. En definitiva, los países que creen que pueden ganar una guerra son los que hacen la guerra. Entonces, si la geografía es un arma para la guerra, siguiendo a Lacoste, los geógrafos deben orientar sus estudios a las estrategias de guerra, y así, quienes tienen más poder, los países más poderosos y violentos someterán de mejor manera a los débiles. Si el objetivo del autor es acabar con el llamado "imperialismo", virar los estudios geográficos hacia la temática militar probablemente no sea la solución. Quizá sea mejor pensar en una geografía de la paz.


V.                  Geografía: Una ciencia con valores

A los forjadores de Herodote les molestaba “la transformación de un saber estratégico en un discurso apolítico e inútil”. No concebían a la ciencia libre de valores como un beneficio o una virtud, sino como un problema, por lo tanto su consigna fue politizar a la geografía, pero no con conocimiento de ciencias políticas sino con ideología. De esta manera, Herodote apostaba por una ciencia mezclada con valores, algo epistemológicamente incorrecto.

Por último, la asumisión de una postura político-ideológica es un asunto personal, que no debe guardar relación con los métodos científicos, sino veamos el fracaso de las ciencias humanas en la Unión Soviética, donde nadie podía escapar del pensamiento único y dogmático, ni hacer afirmaciones que el régimen consideraba inapropiadas, aun cuando sean verdaderas. Todo esto, por vincular la ciencia con las tiendas políticas.


VI.                Las razones de Yves Lacoste

En el mundo, casi todo tiene una razón de ser, asimismo, la idea de Yves Lacoste y sus seguidores, según la cual un poder oculto nos brindaba conocimiento geográfico burdo, mientras la geografía avanzada era desarrollada por potencias mundiales tenía una razón y se encuentra en la excesiva importancia brindada en Francia a Paul Vidal de la Blache, frente al desprestigio de Eliseé Reclus.

Lacoste critica acertadamente los métodos imprecisos y ambigüos de Vidal de la Blache, que jamás dieron pie al desarrollo de una geografía teórica, y se lamenta del apartamiento de Eliseé Reclus y su análisis.

“Todo ocurre como si hubiera sido útil que se impusiese una forma inútil de pensar el espacio”, dijo Lacoste en el prólogo de la presentación de la revista mencionada. Ese descrédito contra Reclus, asi como las tendencias en el pensamiento de su época, muy próximo a Michel Foucault, probablemente desencadenaron su interesante hipótesis sobre el retraso de la geografía.


VII.              La paradoja soviética: el geógrafo Gerasimov apoyaba a Vidal de la Blache

Paradójicamente, lo que era denunciado en Francia, un país de economía capitalista, como una confabulación imperialista contra el conocimiento científico geográfico, era destacado por la potencia enemiga del imperialismo, la Unión Soviética, en uno de sus máximos exponentes de la geografía: Gerasimov.

“El principio del regionalismo implica que el objeto inicial del estudio y descripción geográficas ha sido siempre una región definida poseedora de una serie de condiciones naturales, de una población y una economía”. (…) “Ninguna otra ciencia podría desarrollar tales tareas  y  en este sentido la geografía monopolizó el campo, lo que hasta cierto punto estimuló su propia coherencia”[4].

Las frases de este autor destacan la idea regionalista de Vidal de la Blache, sin denunciarla como saber mistificador que encubre la geografía como un arma para la guerra. La cosmovisión del geógrafo ruso no lo lleva a tal conclusión. Quizá sea una de las paradojas que en conclusión hagan pensar que la idea de Lacoste, a pesar de tener importantes aclaraciones, también presenta errores y vacíos. En mi opinión, contraria a la de Lacoste, el estado retrasado de la geografía es resultado –entre otras causas- de geógrafos ilusos, que inventan historias inverosímiles sobre poderes ocultos que manipulan la ciencia geográfica, antes que de tales poderes.



Post-Data.: Sobre Gerasimov. Fue Director del Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias de la URSS. Ex-Vicepresidente de la Unión Geográfica Internacional miembro de las Academias de Ciencias de Bulgaria, Hungría y de la República Democrática Alemana y Miembro Honorario de la Sociedad Geográfica de Colombia y  de muchos países.




[1] Ortega Cantero, Nicolás; “La Geografía ¿Discurso inútil o saber estratégico?”, pág. 7
[2] Ibíd., pág. 5
[3] En opinión personal, es preferible denominar a los SIG como “Sistemas de información geo-referenciados” antes que “Sistemas de información geográficos”.
[4] GERASIMOV I.P. “La contribución de la geografía al conocimiento actual”, 1981

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5 comentarios

  1. Con referencia a Latinoamérica, realmente se tiene en cuenta a la geografía o la están.usando sin.saber que lo aplican es geografía

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    1. Hola Loli, gracias por la pregunta. Mi opinión es que en Latinoamérica se práctica mucha Geografía y no se le llama como tal. El problema radica centralmente en la incapacidad del geógrafo para demostrarlo.

      La razón principal es haber hecho caso omiso a los aportes de la escuela teórica (llamada cuantitativa por algunos) donde destaca Peter Haggett, Richard Chorley, William Bunge, y el primer David Harvey, antes de su errado traspaso a una pseudo-teoría crítica geográfica, de la cual seguimos esperando si quiera un aporte.

      La teoría que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX no fue incorporada en Latinoamérica. Esa fue nuestra principal desgracia. Pero podemos salir de este abismo. Debemos estudiar mucho, para proponer un sistema teórico exacto de la geografía, dejarlo caer sobre el conocimiento para así, poco a poco, conocer cuanto puede cubrir. En Europa y Estados Unidos ya lo han hecho. Aquí estamos retrasados.

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